Arrancó el diálogo en Madrid
Lideres sindicales se reunieron el 12 de Abril en Madrid con el Panel de Alto Nivel para sobre Sostenibilidad Mundial de la ONU y otros líderes de movimientos sociales y medioambientales para discutir el nuevo paradigma de desarrollo de cara a la cumbre de Río + 20 y más allá.
El evento que llenó el aforo de invitados internacionales y de representantes de organizaciones sociales españolas, quería ser un punto de partida para la presentación de propuestas sindicales sobre la inclusión social, la equidad y la erradicación de la pobreza en una economía verde.
"Este diálogo es un primer paso en la movilización del movimiento sindical hacia Rio+20", expresó la Secretaria General de la CSI, Sharan Burrow. "Compartimos con el Panel la responsabilidad de garantizar que la Cumbre de Río cumpla con acciones concretas que permitan reducir las desigualdades, crear empleos decentes, salvar el clima y proteger el medioambiente."
Los temas sobre los que quiere trabajar en movimiento sindical internacional en el camino a Rio + 20 presentan respuestas coherentes sobre desafíos sociales y medioambientales. En este sentido se expresó la Ministra Española de Medio Ambiente, Rosa Aguilar que abrió el encuentro junto a los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez. "La agenda social y medioambiental han de estar indisolublemente unidas de forma que se produzca una transición justa hacia un nuevo modelo de crecimiento", dijo Rosa Aguilar.
En el ánimo de avanzar con política de empleo e inclusión social hacia un nuevo paradigma de desarrollo, Hannu Kyröläinen, sherpa de la Presidenta Finlandesa puso de manifiesto la importancia de las políticas sociales y de inclusión social y felicitó a los sindicatos por el documento de discusión que se había producido para la reunión. Christophe Bouvier, Director del PNUMA de Europa resaltó la importancia que las políticas de empleo tienen en una economía verde y Varad Pande presentó las posibilidades que para el cambio ofrece un marco basado en derechos, como el que se está impulsando desde la India.
Para un nuevo desarrollo necesitamos una nueva fiscalidad
No se puede pretender cumplir objetivos de sostenibilidad si una de las herramientas económicas fundamentales, el sistema fiscal, va en la dirección opuesta. Una nueva fiscalidad debería ser el motor de una mejor distribución de la riqueza social y medioambiental. En los últimos 15 años, las transferencias como porcentaje del PBI han decrecido en los países desarrollados y en África, y han aumentado levemente en el resto del mundo en desarrollo. Por lo tanto, no sorprende que la función de redistribución de los impuestos —o lo que queda de ella después de las reformas fiscales pro-crecimiento— no haya podido enfrentar la desigualdad creciente ni financiar las transferencias sociales necesarias.
Los sindicatos piden que se diseñen sistemas fiscales progresivos con criterios medioambientales bajo los principios de "quien contamina paga" y "quien utiliza los recursos paga", que grave las emisiones y las actividades contaminantes y la implementación de un Impuesto a las Transacciones Financieras mundial.
En la mesa de discusión en la cual participó Cristina Narbona, embajadora española ante la OECD, se trató de las externalidades que no se tienen en cuenta en los actuales sistemas fiscales, las tensiones que existen entre las políticas fiscales medioambientales y las socialmente progresivas y de cuál puede ser el papel de sectores eminentemente globales, como el financiero, en la contribución a la financiación de objetivos de sostenibilidad.
"Cuando examinamos la situación actual en el Reino Unido y en Europa, nos damos cuenta de que la consolidación fiscal está utilizándose para introducir más sistemas fiscales injustos y para socavar los servicios públicos", dijo Frances O’Grady, Secretaria General Adjunta del Trade Union Congress (TUC) del Reino Unido. "RIO+20 puede marcar la diferencia en el camino hacia una nueva política fiscal justa y verde, sobre todo a escala internacional, a través de la creación de una Tasa sobre las Transacciones Financieras, o Tasa de Robin Hood Tax, que podría generar ingresos para la transición hacia una economía verde".
Un sistema coherente e integrador contra la vulnerabilidad
Para reducir la vulnerabilidad hay que mantener y fortalecer los sistemas de protección social allí donde existan, y establecer sistemas allí donde no, con programas específicos que tengan en cuenta los efectos de la transición hacia una economía verde, con especial atención a las transiciones en el empleo. La protección social también puede jugar un papel clave para la protección del medio ambiente. Al brindar a las comunidades más pobres un ingreso "protegido" y la capacidad de tener modos de vida más sostenibles, los sistemas de protección social pueden reducir la presión medioambiental que ejercen las familias pobres sobre los recursos naturales
Las organizaciones sindicales piden para los más vulnerables de hoy implementar la Iniciativa por un Piso de Protección Social y avanzar hacia una extensión horizontal y vertical de la seguridad social, con especial atención a la centralidad del Trabajo Decente.
El Director Ejecutivo de Oxfam Jeremy Hobbs y Zwelinzima Vavi, Secretario General de COSATU abundaron en la necesidad en estas medidas y en cómo asegurar una distribución justa del riesgo en una sociedad.
"Es en el marco del trabajo decente en el que debemos pensar la manera de extender la cobertura de la seguridad social y de construir un modelo integral universal, solidario e integrador, y es en ese marco de trabajo decente en el que la libertad sindical y la negociación colectiva garantizan un espacio legítimo de participación en la distribución primaria de renta y una herramienta concreta de distribución de crecimiento a través de la fijación de los salarios", dijo Jesús García Jímenez de ACTRAV.
Para que la economía verde sea justa tendrá que crear empleos decentes
En la actualidad, el mundo está enfrentando un aumento del desempleo. Para quienes tienen la fortuna de tener empleo, el riesgo es cada vez mayor de sufrir condiciones de trabajo precarias y de entrar un una situación de pobreza y, por si fuera poco, casi 500 millones de jóvenes se preparan para unirse a la fuerza de trabajo en la próxima década. Tomando estos factores en consideración, una economía verde que no asuma los desafíos del mundo del trabajo no será ni factible ni duradera.
Las organizaciones sindicales apuestan por evaluar el potencial de creación de empleo verde y trabajo decente a partir de inversiones en sectores clave y construir el apoyo público para incluir objetivos nacionales para la creación de trabajo verde y decente en las estrategias nacionales para la "economía verde". Este objetivo junto con marcos para la Transición Justa y unos principios básicos que abarque principios como la equidad, la inclusión, la satisfacción de necesidades humanas, las prácticas no especulativas y la democracia, son fundamentales.
"Una economía verde basada en los derechos, en principios de sostenibilidad y en el trabajo decente puede responder al reto de nuestras sociedades", dijo Ambet Yuson, Secretario General de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM). "Necesitamos inversiones para crear estos empleos, y necesitamos normativas para asegurar que sean un primer paso hacia la transformación de nuestras sociedades. Una transición justa, como la que los sindicatos están exigiendo, tiene que estar basada en la transformación de todos los empleos en empleos sostenibles, y los trabajadores de todos los sectores, incluidos el de la construcción y el forestal, los apoyarán."
Para cumplir estos objetivos son necesarios marcos regulatorios estables e inversiones sostenidas en el tiempo, como manifestó Steve Sawyer del Consejo Global Eólico. Peter Poschen, Director del departamento de creación de empleos de la OIT, presentó proyectos actuales que se están llevando a cabo en diferentes sectores y que suponen ya oportunidades reales para trabajadores en los bosques, instalación y mantenimiento de energías renovables, reciclado y apuntó la importancia de las pequeñas empresas.
Movilizar para el cambio, rumbo a Rio + 20
En un contexto de falta de cooperación internacional como el de los últimos años, los panelistas se plantearon si se puede todavía generar el suficiente apetito para Rio+20, discutieron sobre qué se podría conseguir en esta cumbre y sobre si lo "conseguible" es suficiente.
Artur Henriquez, Presidente de la CUT, presentó las iniciativas que desde su sindicato están llevando a cabo, movilizando a las estructuras internas y participando también en amplias coaliciones con el resto de los movimientos sociales.
Laura Martín Murillo, directora de Sustainlabour, explicó "que la movilización es necesaria porque el que calla otorga. Así que sí, hay que movilizarse para Rio + 20, porque a lo que asistimos es justamente una crisis de sostenibilidad y necesitamos ofrecer respuestas globales. Necesitamos que se aprueben algunas medidas que nos hagan recuperar la fe en que se pueden cambiar cosas. Por eso es tan importante la campaña por la tasa a las transacciones financieras, obtenerla, sería una victoria simbólica".
Ninmmo Bassey, Presidente de Amigos de la Tierra Internacional, expresó su escepticismo sobre los resultados de la reunión de Naciones Unidas ya que muchos de sus contenidos están basados en soluciones "de más de lo mismo" pero animó a una movilización ciudadana por un cambio de modelo. Sascha Gabizon de Women of Europe for a Common Future, recordó el papel de las mujeres en la sostenibilidad y explicó como está trabajando para la coordinación de la participación de este grupo en Río.
El diálogo de Madrid de manifiesto que las aportaciones sindicales son necesarias para construir un mundo sostenible, que están comprometidos en este proceso y harán todo lo posible para asegurar que su voz sea alta y clara de cara a Durban y RIO+20.

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