Sobre la ley “Amoroso” de reciclado
Las Cooperativas de Recuperadores Urbanos y Organizaciones firmantes repudiamos el Proyecto de Ley del Legislador Daniel Amoroso porque esencialmente desconoce la historia y la situación actual del movimiento cartonero de la Ciudad de Buenos Aires. Desconoce nuestras luchas, conquistas y proyectos que ya están en marcha y son de avanzada en el continente latinoamericano.
El proyecto elaborado por Amoroso y Graciela Ocaña intenta retrotraer lo que viene constituyéndose como un sistema público de reciclado con inclusión social a un estadio pre-2002, momento en que irrumpe el cartoneo en la ciudad de Buenos Aires y fuerza al reconocimiento de la actividad, plasmándose en la sanción de la ley 992. En este sentido, señalamos algunos de los puntos más criticables de este proyecto de ley:
• Se elimina el Registro Único Obligatorio Permanente de Recuperadores de Materiales Reciclables (RUR) y el Registro Permanente de Pequeñas y Medianas Empresas de la ciudad de Buenos Aires (RePyME), creados por la ley 992, para crear un “Registro Metropolitano de Cooperativas de Recuperadores Urbanos” omitiendo explicitar sus objetivos, en qué beneficiaría la gestión y la/s jurisdicción/es de la que dependería.
• Desconoce el Pliego de Bases y Condiciones para el Concurso Público para la Contratación del Servicio de Recolección de Residuo Sólidos Urbanos Fracción Secos para el Concurso Público realizado en 2010-2011 mediante el cual se otorgó exclusivamente a las cooperativas de cartoneros en concurrencia con el GCBA el servicio de recolección de residuos reciclables en la ciudad de Buenos Aires.
• Desconoce que las Cooperativas de Cartoneros ya tienen una zona de trabajo legitimada por el Pliego, que coinicide con la zona de trabajo histórica de cada cooperativa, intentando reasignar arbitrariamente las zonas de trabajo.
• Tiene una marca profundamente tercerizadora, volcando sobre las cooperativas diversas tareas que son parte de una política de Estado (tareas administrativas y operativas del servicio, normas de seguridad e higiene para los recuperadores, concientización hacia la comunidad, etc.). En el Pliego, de hecho, consta el “principio de colaboración” entre las Cooperativas y el Ministerio de Ambiente Espacio Público del GCBA en lo que respecta a las distintas tareas que hacen a la gestión del sistema.
• Deja al libre albedrío de los vecinos o encargados de edificios elegir darle o no al recuperador los materiales reciclables, desconociendo el Pliego según el cual las cooperativas son las encargadas de recuperar todo el material reciclable de la ciudad e incentivando la política de enterramiento.
• Desincentiva el sistema de recolección de grandes generadores que las cooperativas ya están implementando, proponiendo que el material se venda directamente a empresas recicladoras, alimentando un circuito privado de negocio con los residuos que las cooperativas tardaron años en empezar a desmontar.
En el marco del emergente conflicto entre el Gobierno de la Ciudad y el de la Provincia de Buenos Aires por el destino de los Residuos Urbanos, creemos que deben ser consultadas y escuchadas las Cooperativas y Trabajadores Estatales que son quienes trabajan hace años en la temática. De lo contrario se entra dentro de una vocación de provocación y discriminación a los sectores involucrados.
Las Cooperativas de Recuperadores Urbanos de la ciudad recolectan actualmente casi 700 TN de residuos por día, realizando una actividad beneficiosa en términos sociales y ambientales, además de ofrecer beneficios económicos para la ciudad -con la correspondiente inversión en maquinarias y logística- para ser hoy desconocidas de esta manera. Basta evaluar el millonario presupuesto que se destina a los contratos de recolección de residuos húmedos con las empresas privadas que actúan en la ciudad, el poco resultado que dan y la profunda crisis del sistema de higiene urbana a la que llevaron, para ver que la solución al problema de la basura pasa por seguir profundizando el camino que las cooperativas fuimos construyendo con sacrificio, trabajo y voluntad. Y en el marco de una política de estado.
Proyectos de ley como este hablan de la improvisación y/o desconocimiento con la que algunos legisladores intentan intervenir en las discusiones y sacar rédito político sin consultar a quienes conocen la problemática del sector. En 10 años las cooperativas han dado grandes pasos en la organización y dignificación de su trabajo. La sanción de la ley 992 y del Pliego son dos hitos históricos en ese sentido, que constituyen un piso del que no vamos a permitir que se retroceda.
Creemos que la recolección de materiales reciclables tiene que ser considerado un Servicio Público con Inclusión Social, que por lo tanto es responsabilidad indelegable del Estado, no solamente en lo que hace a la higiene de la ciudad sino a una política de recuperación y reciclado, y esto en coordinación con las cooperativas que son las únicas que contribuyen desde su trabajo cotidiano a la recuperación de materiales y la disminución del enterramiento.
Frente de Cooperativas de la CTA Capital: Cooperativa Recuperadores Urbanos del Oeste – Cooperativa Las Madreselvas – Cooperativa cartonera del Sur.
Junta Interna Ambiente y Espacio Público ATE-CTA
Espacio Ambiental de la CTA Capital

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