Sin embargo, acá estamos, con mucha voluntad para emprender este nuevo camino que representa un verdadero desafío", señaló Pablo Silva, representante de la cooperativa Sangre y Sol, producto de un acuerdo con una papelera nacional avalado por el Movimiento Nacional de Trabajadores Cartoneros y Recicladores (MO.CA.R.) y por la Municipalidad de la ciudad. El cartonero cordobés se dedica a esta actividad desde hace más de 30 años y con mucho esfuerzo logró fundar la cooperativa de carreros "Sangre y Sol", nombre correspondiente a la villa en la que habitan más de 100 familias que viven de la recolección, selección y venta de basura.
Se trata del primer logro obtenido en la ciudad Capital, y es fruto del Congreso Nacional de Cartoneros que tuvo lugar en Córdoba en noviembre, y en el que se planteó la necesidad de nuclear a los cartoneros en cooperativas y de construir plantas de reciclaje como un medio para garantizar el ingreso al trabajo formal.
Con el apoyo de una de las papeleras más importantes de la ciudad y el respaldo de la Municipalidad, en principio, el negocio se limitará sólo al acopio y clasificación de los materiales. Están en un espacio de 1.200 metros cuadrados, que fue alquilado por los trabajadores, y que ya cuenta con una báscula electrónica y algunos contenedores.
"Lo vamos a inaugurar la semana que viene cuando tengamos todo en orden, faltan algunos matafuegos y otras cuestiones que hacen a la seguridad de los compañeros. Pero ya nos sentimos orgullosos de que, luego de tanto esfuerzo y trabas, las cosas se nos hayan dado. Queremos que sea un negocio de calidad, continuo y que crezca con el tiempo", aseguró Marcelo Iturbe, representante del MO.CA.R en Córdoba.
Pagar más y mejor
Uno de los puntos centrales que se consensuaron en el histórico encuentro de cartoneros, fue la necesidad de agrupar a todos los trabajadores en cooperativas que les permitan desarrollar la tarea en óptimas condiciones y bregar por ingresos más justos. Para lograrlo, propusieron eliminar la intermediación que conforman los acopiadores, que compran a cambio de centavos los kilos de materiales que juntan los trabajadores. Es eso, justamente, lo que los miembros de Sangre y Sol buscan lograr en su planta: el kilo de material se pagará entre 10 y 15 centavos más de lo que se ofrece hoy en el mercado, con el propósito de captar nuevos clientes.
Fuente: Grupo "Mocar - Movimiento Nacional de Trabajadores Cartoneros y Recicladores"

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